domingo, 26 de enero de 2014


Seguimos trabajando por llevar la literatura a todas partes, con las mismas ganas de siempre y con la esperanza cada vez más afinada.  http://www.agn.com.gt/index.php/world/travel/item/6979-alejandro-marr%C3%A9-quiero-que-la-literatura-llegue-a-la-gente-de-forma-inesperada 

Acompáñenme cada lunes a las 8 pm en el programa LIBROSIS transmitido por www.1850.fm 

Hablaremos de música, de libros y de la vida. 

Les he visto

Les he visto recorrer la línea de ingreso a un bus, hablar patrañas y mierda con bocas que además besan santos y entonan salmos.  Les he visto sobrepasar el límite de peso en un elevador, apresurar la marcha ante un tornado de preguntas, usar corbata y fustán en ciertos días, recorrer los pasillos de los supermercados con la gracia de una estampida de potros autistas.   Así deambulan por el tiempo, llenando aceras y estadios, iglesias y cementerios.   Juro que les he visto dormir, de día y de noche, de tarde, de mañana.  Les he visto tejer tragedias y milagros, con una risita boba y una agenda electrónica.  Aquí suelen venir todos los días, el mundo es completamente de ellos, completamente perfecto.  Todo encaja en sus palabras, toda palabra les pertenece, toda ciencia y toda justicia, toda mancha y todo horizonte.  Juegan a deprimirse y a superarse, tienen días específicos para ritos específicos y por lo general llevan las de ganar, porque son demasiados.   Yo juro que les he visto soñar, hablar de sus sueños, amanecen y anochecen hablando de sus sueños y de sus logros.  Tienen identidad, nacen, crecen, se reproducen y mueren jurando que el ciclo es infinito, que el sol sigue su curso.  Y así, progresivamente, dejan huellas trascendentales, legados de huesos y polvo, manías percudidas de tanto uso, como pasamanos públicos, como urinales sacros.   He leídos sus libros, he escuchado sus himnos, he recorrido sus mapas, he olvidado sus insultos y sus halagos.   Ellos no tienen la culpa, ellos no saben lo que hacen, ellos son la mecánica fácil del tiempo, la aclimatación de las células y sus necesidades básicas, ellos tienen estatuas y deidades, tienen estirpes y vacaciones.

Ellos deciden siempre, ordenan, reestructuran, reinventan.  Ellos hacen fiestas y tienen la palabra, eligen a sus líderes, respetan a sus mayores.  Ellos hacen trampa y luego la perdonan, ellos persisten, intuyen, conquistan.  Ellos piden perdón y son perdonados, piden pan y son alimentados, sufren y son consolados.  El mundo no es nada sin ellos, el mundo gira alrededor de todos y cada uno de ellos, lo juro, les he visto detenidamente, les he seguido la pista, les he amado y odiado, y también perdonado.  Pero ellos vuelven, recaen, remiten, endosan, apresuran la marcha, aprietan los dientes, sudan, vomitan, cagan, eyaculan, deconstruyen el universo en un segundo y lo rediseñan a su antojo.   Así son ellos, así tan ellos.  Así es su historia, su lenguaje, su vida, lejos, tan lejos de los otros, tan lejos de los demás.  Imagino que ustedes también les han visto. 

El dolor que sentimos

El dolor que sentimos, un despertar con los pies helados tiritando, el dolor que sentimos tiene tentáculos y lunas, lunes y soberbias.   El dolor que sentimos, nos siente también con sus deseos, sus accidentes, sus episodios.   El sabor amargo de la tarde encerrada en sus complejos, en sus promesas bobas, en sus tickets falsos de avión.  La bandera en llamas de la patria innecesaria.   Las cavernas llenas de nuestras huellas, estampadas con manos que elaboran y matan, que sangran y ansían.   El dolor no es más que el polvo y el tiempo, carcomiendo nuestra tesis prematura.  Al fondo hay un silencio que depara risas, silenciosas también que deparan más silencio, ruina y desenfado.  El dolor que acarreamos es luz monocromática, reflejada en retinas y en espejos.  El dolor que sentimos es náusea primitiva, desorden de metabolismos salvajes que sostienen ideas primarias, sabores amargos que se repiten con cada cambio de ciclo, con cada vuelta por el álbum de fotografías de una familia de fantasmas.  Este delirio, este sótano, esta selva calcinada es un campo de minas y telegramas, un espasmo que aprisiona los dientes y las lágrimas, conteniéndolas en segundos infinitos.  Esta escalera al infierno, no lleva a ningún infierno, y sus avisos amamantan sueños, sueños que no concuerdan entre sí.  Este dolor que debemos, que somos, este mes mito de Sísifo, estas ruedas rotas y sus tuercas sueltas, este crucigrama ciego con faltas de ortografía.   Su palabra enseguida, su palmadita en la espalda, sus cuentas y notas, sus chistes de mal gusto.  Este dolor es el dolor mismo sintiéndose desnudo, aferrándose a sus huesos, mis huesos, los cadáveres que alimentan a los gusanos.  Este dolor religioso que ensancha las venas y las disuelve, cortando a su paso toda gracia y toda epifanía. Este mismo dolor, universal y prosaico, este incendio en la garganta, sin luna ni lobos.   El mismo que viste y calza, el mismo que me acompaña, el mismo que les habla en este momento.    

sábado, 31 de marzo de 2012

A veces la poesía llega y no pide permiso ni perdón

A mis hermanos, que son muchos.

También hay ráfagas de abrazos en los que la garganta es un nudo de marzos lluviosos. Afuera los edificios y sus inquilinos, las guerras mundiales por un parqueo. También hay llantos compartidos cuando nos vemos a los ojos extraviados en una marcha silenciosa de cisnes y pingüinos. El silencio de al menos, las palmadas en la espalda. También hay comas perdidas que marcan otros ritmos, acentos menos toscos con los que nos nombramos sin conocernos. También hay miradas que salvan, bendiciones a punta de pistola, una marejada de espasmos y espantos y aves que no concuerdan con el tiempo, pero que amenazan con regalarnos el asombro. Adentro los ladrones se cobijan entre si, afuera las madres ansían un mayo menos lluvioso, pero también hay colapsos en el infierno, suicidas extasiados de alegría, fumarolas desde donde nos enviamos señales, mataderos en donde nos rompemos los huesos y nos alimentamos con nuestras propias humanidades silentes, pequeñas, efímeras. También es una palabra que abriga, y también hay alfabetos que nos catapultan hacia cada destino. También hay putas alegres, también hay maleantes que regalan pan. También una mañana de marzo, una tarde de cualquier mes. También el invierno calienta, las voces más suaves se escuchan bajo la tormenta, como muelles imponentes que nos invitan a salvarnos. También hay perros y osos polares, también salmones y delirios. También las horas y sus nombres, sus anestesias, sus huesos dilatados. También sus primeros llantos, sus hímenes rotos con paciencia, sus tijeras salvajes. También mis amigos olvidados, también sus amigos olvidados. También la fama y el hastío, los panes que comimos algún día, el hambre que nos comentamos a susurros. Los gritos de sálvense quien pueda, los nortes fríos, los telegramas. También las marcas del tiempo y sus destiempos, las melancolías almacenadas, los dientes rotos. También hay agua, dulce y misteriosa, también hay peces y batallas. Un mapamundi lleno de aeropuertos en donde no nos despediremos, también hay mañanas que no veremos, días martes regalados, horarios insípidos y puertas enormes para verlos de lejos. También hay autos veloces, nubes que parecen osos, que parecen nubes que parecen osos. También los deseos, los buenos, los malos, también la honestidad. También la sal y la arena, los relojes marcados para nuestros pasos, también nuestros pasos. El one way, el zen, la mantequilla, las canciones favoritas y sus solos favoritos. También mis palabras, mis señales, mis anemias. También el eco, el retorno y el boomerang de los hechos, el karma. También espirales, también espirales, también los etcéteras. También, ¿verdad que también?



UN NUEVO POEMA

Sin patria, pero con el corazón atado milimétricamente a un acento. Sin ojos, pero con los poros encendidos hasta el fondo de el tiempo diletando observancias, rendijas por donde todo se mira desnudo y nadie mira. Sin código, pero renombrado en los ecos y en los rezos más delirantes del alma universal. Sin vergüenza, pero con el sonrojamiento de los niños ante un puñado de fantasmas desnudos. Sin gloria, pero con la luz de millones de estrellas muertas hace billones de años. Sin ropa, pero con las vísceras atentas ante la más mínima seducción. Sin tiempo, pero con la eternidad rozando estos pies cansados del cansancio. Sin nada, pero con el todo pulido como un dibujo hecho a mano inquietamente. Sin palabras, mudo, parecido a un esqueleto, pero con los dientes afilados y guardando el silencio más profundo ante el milagro de cada segundo.

miércoles, 28 de marzo de 2012

Marvin García, Poeta, Gestor que no se detiene



Hace unos días tuva la oportunidad de alejarme del ruido y caótico trance de la ciudad y adentrarme en una de las ciudades más hermosas de Centroamérica, Quetzaltenango. Esta visita fue gracias a la invitación del poeta y gestor cultural Marvin García, Director del Festival Internacional de Poesía de Quetzaltenango, vale decir, uno de los mejores festivales de la región.

El viaje tenía un objetivo primordial, celebrar el Día Internacional de la Poesía. Para lo cual Marvin y el Grupo Metáfora organizaron una serie de lecturas en varios colegios, institutos y espacios no tradicionales, en donde algunos de los poetas locales pudieron compartir con el público mucho de su trabajo poético.

En lo personal, este viaje fue interno y externo, del cual regreso cargado de energía positiva y con muchas buenas noticias que contar. En una de las vueltas del imparable Marvin García, puede hacerle una breve entrevista la cual comparto en este espacio. Si quieren entererarse de los nuevos proyectos de este colectivo, denle PLAY al botón. Les aconsejo usen audífonos o le pongan bastante volumen a sus computadoras porque el audio es un poco bajo.

No me queda más que agradecer a Marvin y al Grupo Metáfora por esta invitación y porque se que en Quetzaltenango siempre tendré amigos con los cuales hacer y divulgar la poesía.

martes, 27 de marzo de 2012

POETRY SLAM XELA



Un movimiento que me ha llamado la atención es el POETRY SLAM, un proyecto que propone la expresión a través de la poesía declamada. El "Poetry" ha sumado un grupo grande de personas de todas la edades, quienes experimentan por medio de esta modalidad, una liberación personal al momento en que comparten ideas, sentimientos y deseos con el público.

La primera vez que presencié uno de estos eventos fue en el Café León del Centro Histórico Guatemalteco, en la final de la temporada. De esta manera, además de conocer al grupo de poetas jóvenes también conocí a Walter González, la cabeza de este movimiento en Ciudad de Guatemala.

En mi último viaje a la Ciudad de Quetzaltenango, tuve la oportunidad de conocer a varios de los organizadores del Movimiento Poetry Slam en dicha ciudad, aquí les comparto algunas de sus palabras e ideas.

miércoles, 2 de noviembre de 2011

Una invitación especial del Centro Cultural Los Patojos en Jocotenango

La semana pasada fui invitado a impartir un taller de arte y creatividad a un grupo de niños de la aldea Mano de León, en Jocotenango. Además de conocer a este alucinante grupo de chicos, pude conocer el trabajo que está realizando el Centro Cultural Los Patojos, liderado por el artista, gestor y todólogo Juan Pablo Romero, quien ha apostado por el arte como una vía para la sensibilización, la educación y el crecimiento personal de los niños y adolescentes en Guatemala.

Una labor titánica pero inspiradora, que nos recuerda que las cosas se pueden hacer siempre y cuando queramos hacerlas.

El taller, consistía en buscar imágenes reconocibles al ojo humano, por ejemplo animales, rostros y figuras similares ubicadas en el ambiente. Luego de varias horas caminando por las calles de Jocotenango con 9 niños de entre 5 y 8 años de edad, logramos recolectar algunas imágenes, comparto unas cuantas en este post.

Vale la pena darse una vuelta por proyectos como este, y ver qué en Guatemala se están haciendo cosas interesantes gracias a la convicción de personas como Juan Pablo Romero y muchos otros.












Visiten los patojos: http://www.lospatojos.org.gt/

lunes, 18 de abril de 2011

13 lágrimas negras










El 13 de noviembre del 2010, junto a un grupo de unas 30 personas aproximadamente, escalamos el volcán Junajpú (Volcán de Agua) para realizar una instalación en el cráter de dicho volcán. El proyecto fue organizado y dirigido por Espacio Para Las Artes Libélula y contó con la participación de mi persona y del artista Alfonso Partut´z. El viaje fue más que alucinante y la experiencia de una riqueza sorprendente. La idea, loca pero certera, logró generar algunas reflexiones acerca de la naturaleza y su protección. Aunque debo decir, que nunca me he comprometido con ninguna causa, en este punto, la indignación nos convierte en militantes convencidos.

Estas lágrimas negras, son una metáfora del llanto de la naturaleza y un gesto matérico alrededor de un tema que nos concierne a todos. El proyecto contó con un ojo cinematográfico a cargo de Alfonso Partu´z, quien además de ponerle cabeza y corazón, logró realizar un documento audiovisual rico en concepto y en la transmisión de la experiencia grupal.

Esta pieza audiovisual fue expuesta junto a otra pieza más cercana a lo escultórico, el pasado miércoles 13 de abril del 2011. La muestra se llevó a cabo en el alucinante espacio del Convento de Capuchinas en Antigua Guatemala, manteniendo cierto halo de solemnidad, para tratar un tema poco agradable.

Espero poder realizar una muestra posterior en la ciudad de Guatemala para poder compartir con el público, un poco de esta experiencia, a través del arte.

working working working



Llevo ya algunos añitos metido en esto, y aún no tengo claro de qué se trata, pero cada vez que surge un proyecto, o un estartazo para comenzar a producir arte, es como si una carga de energía invadiera todo mi ser. Suena cursi, pero es cierto, es la verdad. De hace un par de años para acá, la fiesta no ha terminado, los proyectos no cesan, el trabajo está a la vuelta de la esquina y en general, lo que amo hacer llega a mi vida todo el tiempo. Es como un regalo del universo. Cuando estoy cansado, algo me dice ¡SIGUE!, y cuando no tengo nada qué hacer, algo me dice, ¡INVENTA ALGO!

Así que mientras la vida me tenga en este planeta, lo seguiré haciendo. Porque la vida me inspira, la gente me inspira, las cosas que veo me inspiran y no tengo otros ojos para ver las cosas de otra manera.

Así que ¡working, working, working! eso es el pan de cada día.

lunes, 28 de marzo de 2011

Acción Te Amo Te Odio, Sin Ti No Puedo Vivir

La obra intervenida: (DISPONIBLE)

La Intervención.

Incluyo una acción realizada por Jorge Mario Castillo Escobar, a partir de la muestra Te Amo Te Odio, Sin Ti No Puedo Vivir, realizada durante el mes de marzo del 2011 en la Galería de Alianza Francesa de Guatemala. Este es un documento audiovisual en el que Jorge Mario explora una de las obras expuestas y expone información sobre la
muestra y sus diversas propuestas. Esta exhibición contó con la participación de Pablo Bromo, Lourdes de la Riva, Igal Permuth, Ana Cosenza, Alejandro Noriega y Alejandro Marré. Estará abierta hasta el día 9 de abril del presente año.






martes, 22 de marzo de 2011

El Circo del Rock

Niños Artistas



Un proyecto al que le tengo muchísimo cariño, por lo maravilloso de su trabajo, por su filosofía de vida y por todo lo que están haciendo. Les dejo un enlace de su blog.

TE AMO TE ODIO, SIN TI NO PUEDO VIVIR



Este ha sido un proyecto colectivo producido a lo largo de un año. Comenzando con una muestra en Honduras apoyada por la Asociación de Artistas Visuales Hondureños en el 2010. El pasado miércoles 9 de marzo le tocó el turno a Guatemala, integrando a nuevos artistas dentro del grupo expositor.

martes, 22 de febrero de 2011

poema

No es lo mismo escribirte un poema a mano que apaciguarlo en un ordenador blanco con una manzana como símbolo. No es lo mismo hacerte mención de las cosas que pienso y siento cuando tecleo estas teclas, blandas, sutiles, diminutas, cargadas con material genético extraído de mis uñas. Porque también en las máquinas surge el deseo, noctámbulo, indescifrable de componer música sin música, de morder polvo y de perderse en el frenesí de unas cuantas palabras seguidas de otras, como en un tren negro sobre fondo blanco y sus movimientos invertebrados. La poesía tendrá su poesía, sus palabras, sus modos, pero yo te escribo desde una macbook sin prisa, sin ganas de que nos escuchen los que fingen no escucharnos.

lunes, 7 de febrero de 2011



Esta es la portada del disco ANIGLAM de la Banda Radio Viejo, la cual tuve la oportunidad de diseñar. Este nuevo proyecto musical contiene rolas cargadas de existencialismo y de una postura fuerte ante la vida.

Algunas fotos de la presentación, en la página del Circo del Rock

viernes, 4 de febrero de 2011

Memorias de la Vida, Tu vida.



Hace algunos años el buen amigo Lui Donis de Radio Viejo produjo una canción con un mensaje fresco para la juventud. Esta rola se llamó "Tu Vida" y fue parte de un proyecto patrocinado y apoyado por la Procuraduría de los Derechos Humanos en Guatemala, quienes lanzaron una campaña en pro de la paz. Junto a Lui, Angel Godoy de la P.D.H. y mi gran amiga y colega Monique Schramme nos lanzamos a la producción de esta pieza audiovisual. Una linda experiencia de trabajo en equipo en donde cada quien puso lo mejor de si. El experimento tuvo buena respuesta y meses después de su lanzamiento oficial se ganó el premio a mejor videoclip centroamericano en los premios Ícaro del 2005 o 2006. Ahora, con un poco de nostalgia por esos tiempos y por los proyectos de aquella época, lo publico acá para seguir compartiendo el mensaje de Radio Viejo.

Canción "Tu Vida", de Radio Viejo.
Video por: "Hecho en Casa"
Crew: Chente

jueves, 3 de febrero de 2011

esto es lo que hay


Yo no existo en google ni en buscadores similares, existo en el pan, en el hambre. Existo en las aguas claras y en las oscuras, en las mañanas sin destino y en los ojos rojos de los que se disponen a decir la verdad. Yo no existo en las vallas ni en las vitrinas, mi esencia no caduca como los productos del supermercado, yo no exploro aeropuertos ni me divierto en vacaciones con sol y bronceador. Yo no existo en Manhattan, soy un espectro que se disuelve en la normalidad de una calle ancha en Tokio, yo no existo en los itinerarios de ningún vuelo, ni en los listados de la CIA. Yo no existo en las tardes soleadas, ni en los brazos que acarician a las mascotas. Existo en el silencio, en las ganas de partir en dos un instante de elucubraciones, en las ganas de hacerse uno nube en una madrugada limpia. Yo soy el esperma, la sal. Soy el éxtasis de las 3 de la tarde sin testigos. Yo no existo en la banda ancha, ni en las conversaciones de más de 5 personas, yo no soy el amigo del grupo, no soy el vecino honorable, no soy el ganador del trofeo, ni de los platos de bronce con inscripciones y fechas. Yo no existo en la colectividad, yo no existo en la montaña rusa, ni en los menús ejecutivos de los restaurantes baratos de las zonas exclusivas. Yo no existo en el confort de unas monedas bien ganadas, ni en la idiosincrasia de los creyentes. No vengo del molde de los reaccionarios, ni levanto pancartas de lunes a viernes. Yo no existo en tu eco, ni en las generaciones venideras. Existo en el sonido rayado de un acetato sin dueño. Existo en los prismas de los espejos, en las partículas de polvo, en los orgasmos predestinados por estrellas y constelaciones. Existo en la cama extraña en donde hay versos que no concuerdan, en los errores ortográficos, en las trompetas de madera. Existo en el Cristo tatuado en el brazo de un viejo marino. Existo en las mareas altas, en los procesos lunares. Existo en las flores marcianas que comen moscas a medio día, en las vejigas adicionales de los camellos, en las pirámides de arena. Existo en un libro prohibido lleno de apuntes y teléfonos. Yo no existo en las patentes, ni en los rezos, yo no existo en las sabias palabras, yo no existo en las malas palabras, yo no existo en diccionarios. Yo no existo en los planes de expansión, en las listas de empadronados, en los votos celestes, en los partidos políticos. Yo no existo en las noticias, yo no existo en las calles azules ni en las rojas ni en las negras. Yo no existo en estos versos, existo en las líneas en blanco en donde existen también mis demás existencias, mis muertos, mis ganas, mis nombres secretos. Yo no existo en la tasa de mortandad, ni en las mentiras que nos dicen desde siempre. Yo no existo en las rosas, ni en diciembre. Yo no existo en las manchas de tinta o de vino del pasado. Existo en los reflejos de los cristales de los autos, en las alacenas de gente olvidada. Existo en documentos de Word, en carpetas sin nombre que pesan menos de 10 kilobytes. Existo en los sueños de un niño despierto que no puede soltar la tristeza, en los bolsillos vacíos de un viejo que ha dejado de soñar, en las ganas de un plato de mariscos, en una playa privada y sin acceso. En un club nudista a donde solo llegan ciegos que arrastran una desnudez extraña llena de pezones. Yo no existo en estas palabras, yo no existo en las otras, ni en las anteriores. Yo no existo en los perros de nadie, ni en las lunas llenas, ni en las alas de las mariposas. Yo no existo en estas palabras y estas palabras no existen en mí.


fotografía: Selene Mejía

sábado, 29 de enero de 2011

Sometimes


A veces también los animales son groseros, imitan a los humanos, se hacen popó en público, pelan los dientes. A veces los arcoíris interrumpen conversaciones en donde por una probabilidad matemática la verdad pudiera danzar desnuda o el tiempo pudiera estar dando pistas de sincronía. A veces los tambores aburren a los guerreros y el perrito de Pablov deja la galleta, detiene su salivación y mira televisión nacional. A veces llegar tarde es un acto heroico parecido a desmembrar a un espectro ante un jurado de niños ateridos de espanto. A veces los buses generan melodías asombrosas lanzando bocanadas de humo negro mientras aniquilan todo rastro de vida a su paso. A veces los días negros son memorables, y no por una mera ironía entre el escándalo ni mucho menos para justificar un discurso, si no simplemente porque son negros y ese color es parte de la ausencia, es un espacio, es un silencio.


foto: Selene Mejía

miércoles, 26 de enero de 2011

Un poema para ser leído con una banda de rock

Un hombre de pie sin nada que perder sonríe frente otro hombre de pie sin nada que perder, al parecer los espejos se convierten en aeropuertos sin público y los saltos al vacío son parte del espectáculo personal de los delirantes. Un individuo se hace polilla o historia decidiendo lo que al fin y al cabo se ha de decidir por destino. En las calles aplauden a un esqueleto de bronce y en las casas todas las familias sintonizan todos los días a la misma hora, el mismo programa en donde el mismo esqueleto se hace grande por reiteración. Deja Vu! Loop! Deja Vu!

Los pasos dados por un hombre sin rostro, son los pasos no dados por todos los rostros del mundo, la esperanza se cobija con los huesos de los delirantes. Solo en ocasiones especiales saldrán a la calle a realizar memorias en formatos no convencionales. Son actores del momento, y solo se rigen por un comportamiento molecular y por un estado de gracia iluminado por la gran danza de los asteroides y las mariposas. Una masa cotidiana se vuelve loca bajo esta peregrinación de pájaros azules, pero no entiende de su procedencia ni del porqué, aunque a estas alturas del tiempo, ese “porque” sea un “por quién”.

Delirantes, caminantes, especímenes raros, locos, modelos a no seguir, roturas efímeras del stablishment. Señores de sacos de colores pueblan las regiones menos transitadas de la existencia y en silencio cargan lo que el mundo debería cargar, si tan solo las bandadas de pájaros en el verano no fueran invisibles. No fueran invisibles. Deja Vu! Loop! Deja Vu!

Un hombre en llamas camina por la calle principal de un mundo a oscuras, un hombre en llamas toma un momento para saludar a otro hombre en llamas que camina por el otro lado de la banqueta. Un hombre en llamas hace su tarea, deja un memo, corre tras los pájaros invisiblemente azules que emigran hacia los costados de una ciudad cansada y prohibida.

Cansada y prohibida, cansada y prohibida. Una ciudad a oscuras, cansada y prohibida.

Los anteojos oscuros de un hombre sin rostro frente al espejo, sin nada qué perder, son almacenes de fantasmas mal acostumbrados a la procrastinación. Ese deporte legendario de los soñadores que hacen tiempo mientras el tiempo se desvanece en andenes y estaciones de trenes imposibles. El hombre frente al espejo, aún conserva sus anteojos oscuros, y nadie puede o nadie debe ver sus ojos, porque allí está su verdad.

Su breve y minúscula verdad. Su gran misterio, su alma hemisferio de lunas y eclipses. También los pájaros, también los pájaros y su presencia azul invisible.

Un hombre desnudo corre por los pasillos de un edificio deconstruido en sueños. Nadie le ha visto andar por los caminos intransitables de la soledad. El frío se hace leve cuando entre la gente aparece un hombre en llamas y le brinda una instancia de abrazos y cobijo, algunas palabras que están escritas en este manuscrito, pero que no leeré. Algunas frases aparecidas en la memoria, mapeos y señales, rocas y flores, pájaros desquiciados que vuelan al final del horizonte. Deja vus! Y mensajes cifrados en las contestadoras del universo. Gatos amarillos y secretos escritos en tinta china.

Este cielo inmenso es un testigo indomable, sobre la cabeza del hombre en llamas, sobre la cabeza de un hombre en llamas y en silencio. Los sabios han tratado de encontrar las palabras adecuadas para explicarle al resto del mundo sobre las apariciones, los poetas han trabajado incansablemente para dejar un registro, los cantantes olvidaron ya que olvidar también es una forma de representar a la memoria, porque el hombre en llamas no necesita de discursos ni de certámenes de belleza. El tren que toma es un reflejo del mundo y sus declives, las escapatorias de las gentes que tienen que salir a correr tarde o temprano, los hombres sin rostro se siguen observando al espejo, los hombres desnudos hacen fuego en las plazas centrales y un caballo sublime recorre rápidamente el tiempo con sus alas de fuego.

El hombre en llamas hace una señal al vacío, recoge un puñado de tierra, hace las paces con los pájaros invisibles y decide subir al volcán y beber de la teta de su madre, olvidada ya por el resto, como en un Deja Vu! Como en un Deja Vu!

Estas palabras son una sinfonía de silencios, un hasta aquí, un acto azul. La celebración de los huesos andados, de los ojos abiertos, de la sal y las migraciones de pájaros. Un cobijo legendario, unas ganas de todo, un hombre en llamas, un pasillo poblado de memorias. Un canto de hombre en llamas, un deja vu! Un deja vu! Un deja Vu!