viernes, 23 de febrero de 2007


Es tranquilo morirse de la pena,
llevar maletas prestadas
y relevar a los muertos.

Es real.
Es tranquilo no perturbar a los santos,

es complicado no hacerlo,
pero es tranquilo.

Es tranquilo ver en tus ojos

la llama de la muerte

y no apagarla con una palabra,

un acto o cualquier cosa.
Es tranquilo seguir mintiendo,
es simple,

la vida está llena de tranquilos,

ellos la dirigen.

4 comentarios:

Poncho dijo...

Es tranquilo caminar por la nada cada dia... con mil preguntas... con cero respuestas, con una mirada incierta y un alma cansada...
pero es tranquilo ver que se cruza con la mirada agazapada, esperando agarrar desprevenido al novato de la vida... soñando con soñar y tratando de vivir entendiendolo todo...
pero sin saber nada!!!

br dijo...

ah, los tranquilos, cómo les envidio la calma...

pero usté tranquilo mister, usté tranqui tranqui... aún tenemos tiempo para robarle marsupiales nocturnos al universo...

abrazo mae...

Pablo Hernández M. dijo...

y sin embargo los momentos tranquilos son los mas vertiginosos de todos

Mercedes dijo...

uy.. pues talvez si tenes razon, veras que yo pensaba que los tranquilos se ocupaban de la cotidianidad y nosotros, los otros je!, nos ocupabamos de darle un poquito de sazon a la vida :)
agradable sitio!
un saludo!