miércoles, 10 de enero de 2007


Salirse de las mentiras piadosas de la realidad personal,
porque es mejor sonreír a solas con una eternidad entre las cejas
y una mirada anacrónica que lleva cargada ya la magnificencia del tiempo.
Ser este instante,
sin mentiras, pero lleno de mentiras hasta el hueso.
Ser este momento sin miedo,
pero aterido de horror como un niño de noche.
Ser el que sale a caminar, sin mar, sin mundo.
Ser esa pieza de abundantes alquileres,
una sonrisa inmóvil sin asombro,
un asombro sin prisa,
o quizá una mañana para re-enamorar al ocio,
una vitrina de haberes imposibles,
un mantra sin bocas ni cuerpos,
un momento en la vida de alguien más.
Ser solamente el boceto predilecto
de un plan que se mueve a pie
por los callejones del alboroto.

3 comentarios:

Renata Avila dijo...

"Ser un momento en la vida de alguien más" es en esencia lo que queda cuando nos vamos del mundo. Tan altivos y arrogantes y llenos de sí que vamos por el mundo y cuando nos vamos de él, pues no quedan más que trazos, letras, momentos que dejamos en la memoria de alguien...

Slds

Alejandro Marré dijo...

Mucha razón en lo que dice... Y por allí lo comprobamos con el tiempo...
Muchos abrazos y gracias por responder.
marré

Vueltegato Editores dijo...

estremecido, alterado, inequívoco; me quedo...

bella proeza la tuya... yo sólo quiero caminar con mar, con mundo... o cómo diría Ben Harper, i don't wanna live alone, i don't wanna live here alone ...